Clinical Research Insider

La salud mental y el COVID-19: la pandemia que enfrentamos ahora y durante los siguientes años

Por: Lenin Pavón Romero y José Luis Maldonado García*

El síndrome post-COVID-19 es la persistencia de signos y síntomas clínicos que aparecen durante o después de padecer COVID-19, y que permanecen más de 12 semanas sin estar asociados a un padecimiento concomitante. Los síntomas son heterogéneos y se presentan como brotes o fluctuaciones. La aparición de estos síntomas es independiente de la gravedad de la infección y se estima que se presentan aproximadamente en un 10 al 36% de los supervivientes al COVID-19. Los síntomas más frecuentes son fatiga, disnea, problemas de atención, concentración y memoria, así como de alteraciones en el sueño, cuadros de ansiedad y depresión.

Cada vez más estudios alrededor del mundo muestran que al menos 1 de cada 5 pacientes puede desarrollar problemas neuropsiquiátricos durante los primeros 90 días después de la infección. Uno de los primeros estudios sobre estas secuelas fue el realizado en Wuhan y publicado en la revista JAMA, en el cual se describió que 36% de los pacientes desarrollaron diferentes grados de trastornos neurológicos posterior a la infección. En el mismo sentido, la revista Brain publicó un estudio realizado por la Universidad de Oxford en el que se describieron trastornos neurológicos durante el periodo de hospitalización y después del egreso hospitalario. Esto también se reafirma por un estudio retrospectivo publicado en la revista Lancet, en el cual se evaluaron a 62,354 pacientes con COVID-19 en Estados Unidos, en el que se demostró que existe una relación entre las secuelas neuropsiquiátricas y la infección. 

Aunque pareciese paradójico, de primera instancia, no es necesario tener una infección en el cerebro para desarrollar estos trastornos neuropsiquiátricos, ya que estos pueden ser ocasionados por una respuesta inflamatoria crónica que puede, entre otros efectos, modificar la permeabilidad funcional de la barrera hematoencefálica (una barrera celular semipermeable que envuelve al cerebro y la médula espinal, y regula el paso de moléculas al cerebro), la cual es muy sensible a los cambios inflamatorios periféricos. Por otra parte, moléculas inflamatorias como el IFN-γ, la IL-1, IL-6 y el TNF-α inducen cambios metabólicos en el cerebro y en la periferia, como la inhibición de la tetrahidrobiopterina, que es un cofactor esencial para la síntesis de dopamina, y que al inhibirse disminuye la concentración de dopamina, que es un neurotransmisor esencial para la conducta motora, la emotividad y la afectividad, así como en la comunicación neuroendócrina. Otro cambio metabólico es la activación de la indolamina 2 3-dioxigenasa en leucocitos y microglía que tiene como consecuencia la disminución de serotonina, que es importante para la regulación del estado de ánimo, las emociones, el apetito y la digestión, y como consecuencia hay un aumento en la síntesis de kinunerinas, que tiene efectos neurotóxicos cuando aumenta su concentración. En su conjunto, estos cambios en los niveles de neurotransmisores desencadenan cambios de comportamiento, ansiedad, aplanamiento emocional, cambios del estado de ánimo, entre otros síntomas psiquiátricos en la población susceptible. 

Los mecanismos biológicos que desencadenan los cuadros neuropsiquiátricos aún no se han dilucidado, se ha propuesto que pueden ser consecuencia, como se mencionó anteriormente, de la presencia de alteraciones inflamatorias, así como de respuestas autoinmunes y por un incremento sostenido en la producción de las especies reactivas de oxígeno secundarias a la infección por SARS-CoV-2. 

Uno de los fenómenos que se investigan actualmente, porque se especula que es responsable de los efectos psiquiátricos post-COVID, es la inflamación residual en pacientes supervivientes al COVID-19 que puede ser causada por la persistencia del virus o por cambios hematopoyéticos inducidos por la infección como los que se presentan en la hemopoyesis de emergencia secundaria a la infección viral y que se caracteriza por un incremento de linfocitos T extenuados que son altamente reactivos. De igual modo, otra fuente de inflamación es la presencia de daño histológico en órganos como el corazón, endotelio, riñón y pulmón. 

Recientemente se ha señalado que el hipocortisolismo secundario al daño a la hipófisis o a la glándula suprarrenal puede estar involucrado en el desarrollo de complicaciones, debido a que el cortisol regula a la respuesta inflamatoria, y al presentarse niveles bajos de dicha hormona se aumenta la respuesta inflamatoria. Adicionalmente, debemos considerar que la respuesta inflamatoria se presenta ante eventos estresantes tanto agudos como crónicos; esto es relevante porque el personal de salud es susceptible a desarrollar cuadros psiquiátricos debido al estrés constante al que están sometidos por la atención a los pacientes y el miedo a contagiarse o contagiar a sus familiares; de la misma forma, los individuos que se encuentran en aislamiento están sometidos a estrés constante por el encierro.

Un mecanismo adicional de daño que podría estar involucrado en el origen de los cambios neuropsiquiátricos son los autoanticuerpos inducidos por la infección por SARS-CoV-2. Los anticuerpos son proteínas que se encuentran en circulación y se generan posterior a una infección para dar inmunidad. En algunos casos, los anticuerpos dirigidos contra proteínas del virus pueden reconocer de forma cruzada a proteínas expresadas en neuronas propias y de esta forma ocasionar la aparición de cuadros psiquiátricos. En la literatura médica existen algunos reportes de condiciones similares de problemas neuropsiquiátricos inducidos por autoanticuerpos y se denominan “PANDAS” por sus siglas en inglés o encefalitis autoinmune.

Un antecedente de importancia es el brote de SARS-CoV que afectó a China en el 2002, donde se observó que los pacientes a pesar de presentar una mejoría física después de la infección tuvieron una alta morbilidad psiquiátrica con presencia de fatiga crónica que persistió hasta al menos 4 años después del brote. Debemos de destacar que los trabajadores de la salud de primera línea que atendieron este brote mostraron niveles de estrés, depresión, ansiedad y síntomas de estrés postraumático aún más altos que los sobrevivientes a la infección.

De acuerdo con un reporte de la Organización Mundial de la Salud, la salud mental en varios países se ha visto afectada significativamente, presentándose no solo problemas psiquiátricos, sino que también un aumento en el consumo de bebidas alcohólicas y abuso de sustancias, como resultado de los cambios sociales derivados de la pandemia. 

Por todo lo anterior, es importante generar estrategias novedosas en materia de salud pública para mitigar este problema. Uno de los estragos que ha dejado el COVID-19 es la pandemia de salud mental que se ha ido agudizando en los últimos meses, por lo que es necesario seguir investigando para comprender la etiopatogenia de las complicaciones post-COVID y para desarrollar estrategias eficientes para prevención y tratamiento. Es importante señalar que las vacunas no nos hacen inmunes a la infección y mucho menos evitarán la aparición de las secuelas del COVID-19. Se ha reportado que el 10% de individuos infectados y vacunados presentan complicaciones neuropsiquiátricas. Por todo esto, se deben reforzar las medidas de prevención porque el número de pacientes infectados crece constantemente.

Agradecemos a la Dra. Lissette García Mena por su contribución para el desarrollo del escrito.

Dr. Lenin Pavón Romero*

Doctor en Ciencias especializado en el estudio de las interacciones neuroendocrinoinmunológicas en padecimientos psiquiátricos y enfermedades infecciosas. Es miembro del SNI nivel 3, autor del libro COVID-19. Virología, inmunología, clínica y aproximación diagnóstica y terapéutica publicado por Wolters Kluwer. Miembro de la Sociedad Mexicana de Inmunología (SMI) y miembro de la Society for Neuroscience (SFN). 

Dr. José Luis Maldonado García*

Médico cirujano egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM y Maestro en Inmunología por la ENCB del IPN. Actualmente está cursando el Doctorado en Inmunología. Profesor de pregrado y posgrado en la Facultad de Medicina de la UNAM y revisor científico en Wolters Kluwer. Director del Departamento de Investigación en Neuroinmunoendocrinología y miembro honorario del Consejo Mexicano de Neurociencias.

Lecturas recomendadas:

  • Mao L, Jin H, Wang M, Hu Y, Chen S, He Q, Chang J, Hong C, Zhou Y, Wang D, et al. Neurologic Manifestations of Hospitalized Patients with Coronavirus Disease 2019 in Wuhan, China. JAMA Neurol (2020) 77:683–690. doi:10.1001/jamaneurol.2020.1127
  • Paterson RW, Brown RL, Benjamin L, Nortley R, Wiethoff S, Bharucha T, Jayaseelan DL, Kumar G, Raftopoulos RE, Zambreanu L, et al. The emerging spectrum of COVID-19 neurology: clinical, radiological and laboratory findings. Brain (2020) 143:3104–3120. doi:10.1093/brain/awaa240
  • Taquet M, Luciano S, Geddes JR, Harrison PJ. Bidirectional associations between COVID-19 and psychiatric disorder: retrospective cohort studies of 62 354 COVID-19 cases in the USA. The lancet Psychiatry (2020) 0366:1–11. doi:10.1016/S2215-0366(20)30462-4
  • Lee CH, Giuliani F. The Role of Inflammation in Depression and Fatigue. Front Immunol (2019) 10:1696. doi:10.3389/fimmu.2019.01696
  • Hunter D, Jamet Z, Groc L. Autoimmunity and NMDA receptor in brain disorders: Where do we stand? Neurobiol Dis (2020) 147:105161. doi: 10.1016/j.nbd.2020.105161
  • Mak IWC, Chu CM, Pan PC, Yiu MGC, Chan VL. Long-term psychiatric morbidities among SARS survivors. Gen Hosp Psychiatry (2009) 31:318–326. doi: 10.1016/j.genhos- ppsych.2009.03.001
  • Kuehn BM. Global Mental Health Services Are Collapsing as Demand Grows. JAMA (2020) 324:1933. doi:10.1001/jama.2020.22085
  • World Health Organisation. The impact of COVID-19 on mental, neurological and substance use services. (2020). Available at: https://www.who.int/publications/i/ item/978924012455

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio