Clinical Research Insider

Manual rápido de desfosilización; el futuro de la ciencia

Por: Dante Alducin*

“¡Me encantó Guardianes de la Galaxia! tiene muchos detalles y juguetes de cuando yo era niño.”

Estaba terriblemente aburrido en la misma sala de juntas que estos dos colegas y me dije a mí mismo: ¡Claro! conocen exactamente a su público, esta película es el resultado de lo más sofisticado de la creatividad, los efectos especiales y en específico de las neurociencias. Saben qué botones presionar para despertar afinidad y, no me malinterpreten, a mí me gustó la película, pero estoy consciente de todo lo que tiene detrás.

Cada día observo a varios de mis contactos en redes repostear nostálgicos sobre tal o cual serie de los 80’s, lo mejor que eran las cosas antes y quejarse sobre qué tanto detestan a las nuevas generaciones. No parece haber mayor trasfondo en este asunto excepto porque están o más bien estamos en un proceso de “fosilización tecnológica y de juicio”. Todas las generaciones se quejan de que sus sucesores son peores y que su relevo está al borde del desastre; esto no es nada nuevo y lleva siglos pasando. Cada generación tuvo en su momento cosas positivas y negativas, solo que con el tiempo tienden a recordar solo las cosas positivas. Si alguien en el siglo XIX se quejaba de que el siglo anterior fue mejor, no había tanta repercusión, pues la sociedad se movía de una manera mucho más aislada y lenta. Pero estar siendo nostálgico en pleno siglo XXI es una necedad. ¿Por qué? Porque estamos presenciando una gigantesca revolución tecnológica en todos los aspectos y es irreversible. Esto repercute en todos los aspectos de nuestra vida.

Piensa un poco en las consecuencias: ¿Cómo puedes trabajar bien con gente más joven si tienes prejuicios por delante y no te esfuerzas por entenderlos? De eso depende tu trabajo. Hay una paradoja que me causa risa, casi a todos los que les pregunto me dicen que les gusta aprender. Lo que veo en realidad es que les gusta coleccionar papeles y decirse cultos. Tampoco soy el primero que lo dice, Confusio ya había llegado a la misma conclusión en la China de la antigüedad.

Aprender es ver el mundo con otros ojos, ver con humildad lo bueno y el potencial en cada cosa. ¿Cómo podemos seguir aprendiendo de verdad si nos aferramos a lo viejo? Todos tendemos a estar en este constante proceso de fosilización, es natural porque vamos envejeciendo. Pero la curiosidad y las ganas verdaderas de aprender de cada quien son lo que propiciará el escaparse del paso del tiempo y llegar a nuevos horizontes. A mí me encanta tener gente de todas las edades en mi equipo, pero habitualmente, los que más sorpresas me dan son los más jóvenes. Sin ellos no podría avanzar en redes, por ejemplo. Si a estas alturas estás pensando que, para qué quieres redes sociales si eres gente seria, piénsatelo dos veces. No solo son las redes, es la tecnología emergente.

La inmensa mayoría de los trabajos va a ser sometida a automatización por inteligencia artificial en las próximas décadas. Esto significa que no importa a lo que te dediques, lo va a impactar la tecnología de alguna manera; tu forma tradicional de operar tiene los días contados te guste o no. Si a eso le sumas una nostalgia perpetua y la apatía por aprender cosas nuevas entonces estarás en desventaja. En este punto te doy un tip: aprende habilidades laterales que puedan impactar en tu ramo en especial si no tienes nada que ver con ellas y eres algo así como biólogo, abogado, escritor… Cosas tales como: Machine Learning, Big Data, programación, etc… No solo te serán útiles para mantenerte en la ola de la cresta y garantizarte un mejor sueldo, también sirven para que puedas crear nuevas redes neuronales y pongas la visión en el futuro. 

Abrazar el futuro no es algo exclusivo de visionarios como Elon Musk o Steve Jobs. Cualquiera con la mente abierta lo puede hacer, solo basta tener ganas de aprender. No podemos evitar que nuestros cuerpos envejezcan (por ahora), pero sí podemos mantener nuestras mentes siempre jóvenes mirando hacia un futuro brillante.

*Dante Alducin. Q.F.B. con el programa Specialization in Leading People and Teams por la Universidad de Michigan. Tiene 12 años de experiencia en Investigación Clínica. Fundador de Blast! Academy y conductor del podcast Ruido Blast!

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