Clinical Research Insider

Clinical Research Insider

¿Debemos hablar de la salud materna?

Por: Thor Nissen*

No cabe duda de que nuestros conocimientos sobre las condiciones de salud y las patologías asociadas al embarazo, el parto y el periodo postnatal han progresado mucho junto con los avances médicos y tecnológicos. Las investigaciones sobre medicina materno-fetal realizadas en las últimas décadas han contribuido a mejorar nuestros conocimientos en este campo. Ejemplos de estos hallazgos son (1): 

– La administración rutinaria de sulfato de magnesio a las mujeres con riesgo de parto prematuro en un plazo de 7 días para prevenir la parálisis cerebral de sus hijos. 

– Directrices sobre la seguridad del parto vaginal tras una cesárea. 

– Tratamiento adecuado de la diabetes gestacional leve y de los niveles elevados de azúcar en sangre durante el embarazo para reducir las complicaciones para la madre y el bebé. 

– Los esteroides administrados a las mujeres con riesgo de parto prematuro mejoran la supervivencia y limitan las lesiones cerebrales de los bebés. 

– Cambios en la forma de clasificar los nacimientos por parte de los profesionales sanitarios. 

– Progesterona para prevenir los partos prematuros.

El impacto de estos y otros descubrimientos importantes en este campo ha tenido resultados diferentes en las distintas regiones geográficas. La siguiente figura muestra el cambio en las tasas de mortalidad materna observado entre 1990 y 2015 en diferentes regiones, en comparación con la media mundial (2).   

Line graph illustrating the change in maternal mortality ratios between 1990 to 2015 in the U.S. and WHO regions.

Los mayores descensos se produjeron en las regiones menos desarrolladas. En Estados Unidos se registró un aumento sorprendente. Y está claro que el punto de partida de cada región es muy diferente, con ratios de muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos que van desde menos de 20 a más de 900. 

Las razones de estas disparidades son complejas y tienen que ver con ámbitos sociales, financieros, culturales y otros no médicos. Entre los factores comunes se encuentran los retrasos en la decisión de buscar ayuda médica adecuada, la disponibilidad de centros obstétricos apropiados y la recepción de una atención adecuada cuando se llega a un centro (3). Los factores culturales también influyen en el resultado del embarazo. Un estudio demostró la existencia de asociaciones significativas entre la participación de la pareja masculina en la atención sanitaria materna y la utilización de algunos servicios de atención sanitaria materna por parte de la pareja femenina (4).

Sigue habiendo oportunidades para reducir la mortalidad materna y la morbilidad materna grave. La calidad de los datos y su medición son cruciales. La investigación se basa en gran medida en la participación de la comunidad (5).

La Organización Mundial de la Salud lanzó una estrategia que describe la visión para mejorar la salud de cada mujer y cada niño, en todas partes, entre 2016 y 2030 (6). Los principios rectores de este programa, denominado Poner fin a la mortalidad materna prevenible, son:

– Empoderar a las mujeres, las niñas y las comunidades.

– Proteger y apoyar a la pareja madre-bebé.

– Garantizar la apropiación por parte de los países, el liderazgo y los marcos jurídicos, técnicos y financieros de apoyo.

– Aplicar un marco de derechos humanos para garantizar que la atención sanitaria reproductiva, materna y neonatal de alta calidad esté disponible, sea accesible y aceptable para todos los que la necesitan.

Para alcanzar sus objetivos hay que abordar las desigualdades, garantizar la cobertura sanitaria universal y reforzar los sistemas sanitarios para mejorar la calidad de la atención y la equidad.

Así pues, la respuesta a la pregunta del título es ciertamente, sí. Todavía se puede hacer mucho y hay que conseguirlo en el ámbito médico y en los campos que contribuyen a ello.

*Thor Nissen. Médico, licenciado en Farmacología Clínica y MBA en Administración de Calidad. Ha logrado colaborar para el desarrollo de medicamentos en compañías farmacéuticas líderes mundiales tanto en asuntos médicos como en investigación clínica en nuevos departamentos de medicamentos, regulación, marketing y ventas. 

Referencias:

  1. Building the Maternal Health Research Field. https://www.nichd.nih.gov/newsroom/news/051619-maternal-health-research-advances/slide1 
  2. Georgetown University. School of Nursing & Health Studies. Maternal Health Around the World, April 2, 2019 https://online.nursing.georgetown.edu/blog/maternal-health-around-the-world/#:~:text=The%20World%20Health%20Organization%20quantifies,for%20every%20100%2C000%20live%20births.&text=Globally%2C%20maternal%20deaths%20decreased%2044,they%20increased%20almost%2017%20percent
  3.  Barnes-Josiah D, Myntti C, Augustin A. The “three delays” as a framework for examining maternal mortality in Haiti. Soc Sci Med. 1998 Apr;46(8):981-93. doi: 10.1016/s0277-9536(97)10018-1. PMID: 9579750.
  4.  Mohammed, B.H., Johnston, J.M., Vackova, D. et al. The role of male partner in utilization of maternal health care services in Ethiopia: a community-based couple study. BMC Pregnancy Childbirth 19, 28 (2019). https://doi.org/10.1186/s12884-019-2176-z
  5. Chinn JJ, Eisenberg E, Artis Dickerson S, King RB, Chakhtoura N, Lim IAL, Grantz KL, Lamar C, Bianchi DW. Maternal mortality in the United States: research gaps, opportunities, and priorities. Am J Obstet Gynecol. 2020 Oct;223(4):486-492.e6. doi: 10.1016/j.ajog.2020.07.021. Epub 2020 Jul 17. PMID: 32682858; PMCID: PMC7564012.
  6. Maternal mortality: Levels and trends 2000 to 2017. https://www.who.int/reproductivehealth/publications/maternal-mortality-2000-2017/en/

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top