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¿Cuál es el impacto de la alimentación en la enfermedad periodontal?

Una dieta saludable requiere del consumo de diferentes alimentos que proporcionan los nutrientes para mantener la salud sistémica y periodontal. Los nutrientes, a su vez, se dividen en: macronutrientes, compuestos orgánicos necesarios en grandes cantidades (carbohidratos, proteínas, grasas) que aportan energía e intervienen en el crecimiento y reparación de tejidos; y micronutrientes, los cuales son elementos esenciales que se requieren en pequeñas cantidades para el desempeño óptimo de funciones fisiológicas, metabólicas y protectoras (vitaminas y minerales).

Dentro del grupo de enfermedades periodontales se encuentra la periodontitis, la cual es una enfermedad inflamatoria crónica que destruye las estructuras que mantienen fijo al diente (periodonto), lo que puede llevar a la pérdida dental. Los principales signos de la enfermedad periodontal son: sangrado y color amoratado o rojizo de la encía, mal olor o sabor en la boca y presencia de masa blanca-amarillenta (placa dentobacteriana) y/o cálculo dental. En estados graves se presenta dolor, espacios negros interdentales, cambios en la posición y movilidad de los dientes, dificultando la masticación, el habla, la salud y la estética del paciente.

La nutrición y la periodontitis guardan una relación bidireccional donde una dieta inadecuada se considera un factor de riesgo modificable, y el consumo adecuado de macro y micronutrientes es capaz de modular las cascadas pro y antiinflamatorias, influyendo directamente en la enfermedad.  A continuación, se describen algunas de las principales funciones de macro y micronutrientes sobre la periodontitis.

Carbohidratos: son fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, aportan energía a todos los tipos de células. Existen distintos tipos de carbohidratos en la dieta, algunos brindan efectos positivos en el periodonto como los complejos con fibra, contenidos en cereales integrales, frutas y legumbres. Por otro lado, los carbohidratos complejos refinados y simples como harinas y azúcares añadidos a los productos muestran efectos negativos. El azúcar de mesa común (sacarosa) se considera uno de los principales desencadenantes de la formación de la masilla blanca-amarillenta que se forma alrededor de los dientes, la cual es considerada clave en el inicio y progresión de la enfermedad. 

Lípidos: son la principal fuente de reserva de energía en el cuerpo, algunas de sus funciones son regular la temperatura corporal, mandar señales a las células para cumplir sus funciones, modular la inflamación, etc. Su consumo excesivo se ha relacionado con una mayor destrucción del hueso alveolar y un aumento de la inflamación, en especial las grasas saturadas y colesterol que se encuentran principalmente en la manteca o productos de origen animal. Por el contrario, las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, también conocidas como grasas saludables como el omega-3 (O-3) y el omega-6 (O-6) pueden tener efectos positivos en el periodonto, como modificar el transcurso de la enfermedad cumpliendo un papel antiinflamatorio y disminuyendo los signos de enfermedad en conjunto con la terapia periodontal. 

Proteínas: son imprescindibles en la dieta humana, esenciales para el crecimiento y reparación de tejidos. En la encía las proteínas son importantes para mantener la integridad del tejido, en deficiencias proteicas graves existe mayor riesgo a perder dientes. 

Vitamina D: se encuentra en alimentos como: champiñones, atún, lácteos, etc. Esta vitamina posee un efecto antiinflamatorio en la boca. En conjunto con el tratamiento periodontal, tiene un impacto positivo al eliminar las bacterias que inician esta enfermedad, además de reducir el sangrado de las encías. El consumo inadecuado de este nutriente reduce la cicatrización después de una cirugía oral.  

Vitamina C: una importante fuente de vitamina C son los cítricos. Es indispensable para la función correcta del sistema inmunitario y la salud oral, mejora la cicatrización en la cavidad bucal, además, disminuye la inflamación y el sangrado de las encías. 

Calcio: se encuentra en pescados, productos lácteos y derivados, etc. Es uno de los principales minerales necesarios para la formación dental. La suplementación en conjunto con el tratamiento periodontal mejora los resultados exitosos de la terapia. Se ha documentado que, a mayor ingesta de calcio en la dieta, menor es el riesgo para desarrollar enfermedad periodontal y, por el contrario, un menor consumo de calcio se relaciona a mayor pérdida de hueso alveolar.

Mitos sobre el impacto de la alimentación en la enfermedad periodontal

¿Tener una mala alimentación afecta la salud de mis encías?

Sí, el consumo excesivo o insuficiente de algunos nutrientes puede tener un impacto negativo en la salud de la cavidad bucal y las encías, aumentando la inflamación y los signos de la enfermedad periodontal.

¿Los carbohidratos son malos para mi salud bucal?

Sí y no. Los carbohidratos son la principal fuente de energía que utiliza nuestro cuerpo, sin embargo, el consumo excesivo de azúcares añadidos en alimentos o bebidas se considera el principal formador de la masa blanca-amarillenta alrededor del diente. Por el contrario, otros carbohidratos como los cereales integrales sin azúcar añadida o la fruta natural promueven la salud bucal y periodontal.

¿La suplementación con vitaminas puede ser un tratamiento para la periodontitis?

No. La suplementación de vitaminas se utiliza como tratamiento coadyuvante y mejora los resultados en conjunto con el tratamiento periodontal. Además, la suplementación de vitaminas debe ser supervisada por un nutriólogo.

Si consumo una gran cantidad de grasas ¿tengo mayor probabilidad de desarrollar periodontitis?

Sí. El consumo excesivo de este macronutriente causa un desequilibrio en el cuerpo llamado ¨estrés oxidativo¨, el cual daña directamente a las células y tejidos del cuerpo, dando inicio a la enfermedad periodontal. Sin embargo, existen grasas que en consumo moderado ayudan al control de la inflamación, por ejemplo, el aceite de oliva, el aguacate y las semillas.

¿Todas las grasas son malas para la salud de mis encías?

No. Existen grasas con propiedades antiinflamatorias como las grasas poliinsaturadas, entre las más conocidas el O-6 y O-3 (en su justa proporción, una relación máxima 5:1) o las grasas monoinsaturadas, tienen la capacidad de modificar la estructura de las células del periodonto previniendo el daño del estrés oxidativo y disminuyendo la inflamación en el cuerpo.

¿Consumir grandes cantidades de O-3 en suplementos previene la enfermedad periodontal?

A pesar de que el O-6 y O-3 cumplen con funciones protectoras en el periodonto, debe de existir un equilibrio entre ambas, por lo que la suplementación debe de ser monitoreada por un nutriólogo para valorar las cantidades necesarias de la ingesta, ya que si esta proporción no se cumple (relación máxima 5:1), los efectos pueden ser negativos.

Autoras

C.D. Citlalli M. José Pérez Novoa, licenciada en Cirujano Dentista, CUCS, UdeG.

N.C. Nydia Y. Sánchez Orozco, alumna del Doctorado en Ciencias de la Nutrición Traslacional. CUCS, UdeG.

Dra. en C. Yolanda F. Márquez Sandoval, coordinadora del Doctorado en Ciencias de la Nutrición Traslacional. CUCS, UdeG. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I.

Dra. en C. Lucrecia S. Carrera Quintanar, PTC Doctorado en Ciencias de la Nutrición Traslacional. CUCS, UdeG. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I.

Dra. en I.C. Alondra Del Carmen Ruiz Gutiérrez, profesora del Posgrado en Periodoncia, CUCS, UdeG. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel candidato.

Referencias

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