Clinical Research Insider

El estudio clínico ideal. ¿Sueño posible o cuento de hadas?

Por: Dr. Luis Fernando Tejado Gallegos

“La ciencia, muchacho, está hecha de errores, pero son errores que es útil cometer, porque conducen poco a poco a la verdad…”Julio Verne

Para los que nos dedicamos a la generación de evidencia y estudios clínicos desde hace mucho tiempo, sabemos la complejidad que puede representar el llegar a la conclusión y a la publicación del mismo. Pero nada de esto es nuevo, el primer estudio clínico como lo conocemos en la actualidad fue realizado por el Dr. James Lind en Inglaterra en 1747, el cual tuvo como objetivo conocer la importancia de los cítricos en la prevención del escorbuto. El resultado fue clave para entender la causa de la enfermedad así como su tratamiento, y con ello se abrió la posibilidad de seguir realizando viajes marítimos de larga distancia. Gracias a él cada 20 de mayo se celebra el Día Internacional del Ensayo Clínico.

Pero desafortunadamente no siempre se tiene un final feliz, como sería en un cuento de hadas. Para ponerlo en contexto, de más de 10,000 moléculas candidatas a convertirse en un medicamento que salga a la venta al público, solo 1 lo logrará. El proceso completo de desarrollo de una nueva molécula puede tomar entre 10 y hasta 15 años, contando desde la fase de investigación temprana hasta la que se aplica en estudios clínicos en humanos (fase I a III).

No solo este dato es poco optimista. Se menciona que hasta el 90% de los procesos no llegan a buen término. Aquí vale la pena mencionar que esto es debido a varios factores y a diferentes etapas del desarrollo de investigación. Por lo que podemos dividir los casos de fracaso entre los causados propiamente por el producto en desarrollo y lo que sucede durante las fases de estudios clínicos con humanos.

La literatura menciona que entre las principales causas de que el producto en desarrollo no llegue a término y a su posterior comercialización se encuentra la falta de eficacia clínica (40-50%) como principal factor, lo cual se genera debido a fallas en las primeras etapas de búsqueda del producto ideal para la enfermedad deseada. 

En segundo lugar se menciona a la toxicidad que produce (30%), debido a que muchas veces no es fácil extrapolar lo que sucede en estudios in vitro o en animales con lo que pasa en un organismo más complejo como el nuestro. En tercer lugar tenemos a las propiedades de la droga (10-15%) relacionado con los mecanismos como solubilidad y biodisponibilidad. Y por último a una mala planeación estratégica (10%) por parte del patrocinador.

Hablando de las fallas durante los estudios clínicos, en orden cronológico hablaremos de la dificultad de poder enrolar (ingresar) a sujetos sanos en estudios fase I; no hay muchos datos reportados pero el porcentaje de inclusión vs lo esperado es muy bajo (en China se menciona en una revisión de estudios que el índice de éxito promedio fue de solamente el 27.8%). El éxito del enrolamiento puede llegar a determinar la calidad del estudio, un bajo reclutamiento puede hacer que el estudio sea cancelado o no avance a las siguientes fases, además del impacto que se tiene en la parte de recursos y dinero invertido. 

Estos problemas también se presentan en las fases II y III en las que se observa otro tipo de motivos, dentro de los que se encuentra el presupuesto para el proyecto (financieros), los propiamente relacionados con el estudio (retrasos para iniciar, poco interés de los sujetos, etc.), al diseño mismo (objetivos poco claros o relevantes) y los que se refieren al equipo de trabajo, que puede ser tan simple o tan complejo dependiendo el tipo de estudio, como la falta de capacitación y/o entrenamiento, la rotación, la sobrecarga de trabajo, etc. Finalmente, algunos de los mayores conflictos son los relacionados con los sujetos, la parte más importante del estudio, debido al interés o beneficio que para ellos supone participar en el estudio de investigación. 

Como se ilustra en la gráfica anterior, hay muchas áreas y partes involucradas, desde el diseño y la investigación básica hasta la implementación del estudio clínico en sus fases con humanos. Cada uno de los involucrados tiene responsabilidades muy específicas para lograr que ese producto de investigación pueda llegar a su etapa final y verlo en los aparadores de las farmacias para el beneficio de los pacientes.

Finalmente, no creo que haya existido el estudio clínico ideal, ya que cada uno está hecho para y por seres humanos, lo que le da de manera inmediata el estado de imperfección. Hay todavía muchas cosas en qué seguir trabajando en las diferentes etapas del desarrollo de una nueva molécula. Debemos aprender de los errores y tener a equipos cada vez más capacitados e interrelacionados para la conducción de estudios clínicos. 

Referencias

1. Duxin S. et al. 2022. Why 90% of Clinical drug development fails and how to improve it. Acta Pharmaceutica Sinica B. 12 (7): 3049-3062

2. Hongmin L. et al. 2022.  A retrospective study: screening failure analysis of 1,058 healthy volunteers in phase I clinical trials. Annals of Palliative Medicine. 11 (7): 2464-2477

3. Briel M. et al. 2022. Exploring reasons for recruitment failure in clinical trials: a qualitative study with Clinical trial stakeholders in Switzerlad, Germany and Canada. BMC Open Access. 22: 844 

Dr. Luis Fernando Tejado Gallegos

Líder responsable de la generación de evidencia para LATAM; Gerente médico de estudios e información médica en AstraZeneca, México.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio