Clinical Research Insider

Derrotando al cáncer de mama con el poder de los datos

Por: Guillermo Pepe

El cáncer de mama es el de mayor incidencia en el mundo, aunque es también el cáncer con el potencial de convertirse en el menos mortal, ya que tiene una tasa de supervivencia del 98% si es detectado y tratado en etapa temprana. Con todo ello, cada año es responsable de la muerte de casi 700.000 mujeres y, si bien, esta enfermedad no “discrimina” a ninguna por su origen ni por su perfil socioeconómico, el 70 por ciento de ellas vive en países en vías de desarrollo. ¿Cuál es, entonces, la gran diferencia entre una mujer que logra ganarle al cáncer de mama y otra que no? La respuesta está directamente relacionada a su grado de acceso a un sistema de salud que le garantice atención y cuidados de primera calidad y, desde luego, que todo esto ocurra a tiempo.  

Es que ya no se trata solamente de la (titánica) tarea de concientizar y educar a las mujeres sobre la importancia vital de realizarse su mastografía anual. Lo que hemos aprendido en Mamotest —tras más de una década de desarrollo, innovación y expansión en Latinoamérica, adentrándonos en el terreno profundo y accediendo como ninguna otra compañía de salud, laboratorios incluidos, a real world data— es que nos enfrentamos a una problemática con varias causas y, también, que es necesario accionar en múltiples frentes para disminuir drásticamente las muertes por cáncer de mama. Y que nada de esto puede lograrse sin datos. 

Data For Good: datos que salvan vidas

La historia de Mamotest comenzó en 2013, con el objetivo de democratizar el acceso a la salud para todas las mujeres de América Latina. Así, mucho antes de la explosión acelerada y obligada de la telemedicina debido a la pandemia del Covid-19, ya habíamos creado una compañía con fuerte impronta tecnológica e impacto social comprobado, dueña de la primera red de telemastografías de la región y reconocida a nivel global por algunas de las organizaciones más prestigiosas del mundo como Naciones Unidas, American College of Radiology, Universidad de Harvard, MIT, Foro Económico Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y Fundación Norrsken, entre otras.

En el camino, tomamos conciencia del poder invisible pero implacable de las barreras culturales y psicológicas: el miedo al dolor, la vergüenza o el pudor como factores que no podíamos subestimar a la hora de entender por qué todavía hay tanto trabajo que hacer a la hora de alentar a las mujeres a chequearse anualmente.

Pero descubrimos, además, un insight igual de soslayado por los actores del sistema de salud, desde profesionales médicos y hospitales locales hasta grandes laboratorios internacionales. Es que, de México a Argentina, en toda la región nos encontramos con un sistema de salud fragmentado que no está pensado para acompañar a la paciente, por lo que la mujer debe intentar navegarlo sola, sin información y sin posibilidades de tomar la mejor decisión para su diagnóstico. 

En otras palabras, derrotar al cáncer de mama y brindar un diagnóstico rápido y certero era tan solo la punta del iceberg: según nuestros datos, alrededor del 30% de las pacientes no accedía al tratamiento a tiempo para curarse, ya que una combinación de falta de guía profesional, asistencia psicológica y soporte emocional a lo largo del proceso llevaba a que se dieran por vencidas y lo abandonaran.                                               

A través de nuestro más reciente desarrollo tecnológico, Bolder, que combina los últimos avances de la Inteligencia Artificial con un abordaje 100% humano, llegamos a más de medio millón de mujeres (independientemente de sus recursos) y 3.500 profesionales de la salud, con trazabilidad de 100%, brindando y generando datos que ya salvan vidas: durante 2022, el primer año de funcionamiento de Bolder, el 87% de nuestras pacientes diagnosticadas con cáncer de mama accedieron a un tratamiento a tiempo. 

Inteligencia Artificial, la próxima frontera

A partir de acompañarlas a lo largo del proceso desde todos los aspectos (médicos, psicológicos, emocionales, económicos), estamos generando conocimiento absolutamente novedoso, basado en real world data, que estará a disposición de líderes de diferentes ámbitos (gobiernos locales y nacionales, policy makers globales, centros y profesionales de la salud, industria farmacéutica, comunidad científica, etc.) para reducir tiempos, costos y esfuerzos a la hora de derribar barreras en el tratamiento, desarrollar mejores drogas, sancionar leyes, incidir en políticas públicas y potenciar campañas de concientización, entre otros cursos de acción clave para combatir la enfermedad desde todos los frentes.

A mediano/largo plazo, la próxima frontera de Bolder tendrá todo que ver con utilizar al máximo el potencial de la Inteligencia Artificial, no solo para el diagnóstico de cáncer de mama, sino también para acompañar a cada paciente a lo largo de su tratamiento. Hay ciertas funcionalidades básicas que pretendemos incluir como, por ejemplo, que su médico le notifique a través de Bolder que debe hacerse una ecografía mamaria y que, acto seguido, la plataforma recabe y le presente a la usuaria los turnos disponibles para dicho estudio en los días más próximos, teniendo en cuenta distintos centros de salud cercanos a su hogar, para que ella pueda completar la solicitud “en tan solo un clic”.

En una segunda y más ambiciosa etapa, desde Mamotest estaremos trabajando para que Bolder pueda convertirse en una plataforma de predictibilidad del resultado de los tratamientos. Es decir, que combine toda la información disponible de cada paciente particular (entre otras, condiciones médicas, clínicas, psicológicas, incluso socioeconómicas) y pueda predecir cuál sería el tratamiento ideal para cada caso. ¿Ciencia ficción? No, ciencia a secas o, aún mejor dicho, ciencia ética: eso que en Mamotest llamamos “data for good”.

En busca de un impacto exponencial

Se puede desarrollar la mejor tecnología del planeta, pero de nada sirve si no existe una cultura de cuidado y prevención. Este es un desafío que debe asumir la sociedad entera.  Por eso, nuestra misión es generar un movimiento de empresas, gobiernos y aliados que quieran ser agente de cambio y contribuir a crear un sistema de salud que nos mantenga sanos.

La salud es y debe ser un asunto público, con políticas, derechos y garantías que lleguen a todas las personas, no importa dónde vivan ni su nivel de recursos. Desde Mamotest, trabajamos desde nuestros inicios junto a gobiernos nacionales, provinciales y locales en busca de mayor escala y penetración. No obstante, hay países y regiones en donde, muchas veces, la ausencia de un Estado fuerte, eficiente y/o comprometido nos lleva a tener que diversificar nuestras estrategias.

En los últimos años, hemos desarrollado un nuevo modelo de negocio que nos permite pensar en un crecimiento exponencial de nuestro impacto potenciándonos con el ámbito corporativo. Se trata de generar alianzas con empresas privadas que, sobre todo después de la pandemia del Covid-19, entienden que velar por la salud de sus empleados (sobre todo, en lo que respecta a prevención) es tanto una responsabilidad como una oportunidad. 

El gran diferencial de nuestro sistema de partnership es que apuntamos a pasar de una dinámica de acción one-shot (como habría sido en el pasado, por ejemplo, una campaña puntual por el “Octubre Rosa”) a una colaboración continua y a largo plazo. Bajo esta premisa, invitamos a las empresas a abordar la problemática del cáncer de mama con la mirada puesta hacia el interior de la propia organización. 

Es decir, nos focalizamos en generar esa cultura del cuidado entre sus propios empleados y empleadas, poniendo al servicio de las mujeres en edad de riesgo todas nuestras herramientas y servicios para que puedan realizar su mastografía anual —y, en caso de obtener un diagnóstico positivo, contar con el acompañamiento necesario de nuestra parte para atravesar el proceso de tratamiento de la mejor manera posible. 

Las empresas que confían en Mamotest reciben toda la guía, logística e infraestructura necesarias para poner en marcha estas alianzas; alianzas que, por otro lado, ya demuestran resultados muy positivos en lo que respecta al posicionamiento de su marca empleadora, mejorando los índices de engagement y sentido de pertenencia. Una prueba más de que, si logramos crear —cada quien desde el rol que le toca en la sociedad— un sistema de salud que nos mantenga sanos, eso es lo que se genera: un círculo virtuoso con beneficios múltiples e impacto exponencial para todas las partes.

Guillermo Pepe

Fundador y CEO de Mamotest

Economista empresarial por la Universidad Di Tella de Buenos Aires. Lleva más de una década al frente de Mamotest, healthtech ganadora del Zayed Sustainability Prize (Emiratos Árabes Unidos, 2022) y del Global Humanitarian Award otorgado por el American College of Radiology (Estados Unidos, 2019). Además, Mamotest es Tech Partner del Foro Económico Mundial y ha sido reconocida por las Naciones Unidas como una de las cinco startups globales más disruptivas en salud y por la Fundación Norrsken como una de las 100 empresas que pueden salvar mil millones de vidas.

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